
Más allá de la postura marcadamente dialoguista exhibida por el gobernador Osvaldo Jaldo hacia la administración de Javier Milei, la contraprestación federal durante el primer bimestre de 2026 no está resultando redituable ni compensada en igual medida que sus acciones políticas. El respaldo estratégico brindado en el Congreso a través de los legisladores del Bloque Independencia, quienes garantizaron victorias libertarias en leyes clave como la reforma laboral, el nuevo régimen penal juvenil y los cambios en la ley de glaciares, no evitó un ajuste en los ingresos provinciales. Durante este periodo, las transferencias automáticas por coparticipación a Tucumán sufrieron una caída real del 6,9%. Si bien se trata de una de las jurisdicciones donde la gravitación negativa fue menor en comparación al promedio nacional, la pérdida de recursos marca un inicio de año financieramente asfixiante para la provincia.

De acuerdo con el informe de la consultora Politikon Chaco, en el mes de febrero Tucumán recibió un total de $252.771 millones por transferencias automáticas. Esto representó un descenso en términos reales del 5,3%. No obstante, al comparar el ingreso con el mes previo, el retroceso fue del 6,0%. En términos per cápita, cada tucumano recibió el equivalente a $142.521 en concepto de estos recursos de origen nacional.
Este escenario de merma en los ingresos automáticos se produce en un clima de tensión por fondos retenidos. En la antesala de los debates legislativos cruciales, el gobernador Osvaldo Jaldo puso el foco en la deuda que la Nación mantiene con Tucumán, la cual estimó en aproximadamente 200 mil millones de pesos. El tranqueño reclamó un cronograma concreto de desembolsos, advirtiendo que la provincia perdió en los últimos dos años unos 16 mil millones de pesos mensuales solo por IVA coparticipable. “No queremos poner palos en la rueda a la política macroeconómica, pero necesitamos previsibilidad para sostener las áreas esenciales”, sostuvo el mandatario.

A nivel nacional, el golpe a las provincias fue generalizado. Las transferencias automáticas totales en febrero sumaron $5,44 billones, con una caída real del 7,5% interanual. El componente de la Coparticipación Federal de Impuestos, que representa el 91% del total, exhibió una caída real del 8,9%, traccionada principalmente por una nueva merma en la recaudación del IVA (-13,1%) y bajas en Ganancias e Impuestos Internos. Por el contrario, los recursos por Compensación del Consenso Fiscal mostraron una suba del 15,3% real interanual.
En el acumulado del primer bimestre, el consolidado de provincias y CABA recibió $11,3 billones, marcando una caída del 7,3% respecto a 2025. Se trata del segundo peor primer bimestre desde 2018, ubicándose solo por encima del registro de 2024. Mientras Salta presenta el descenso acumulado más bajo (-4,2%), la Ciudad de Buenos Aires exhibe la caída más fuerte (-8,2%).

En este contexto, Jaldo había detallado otras acreencias pendientes, como una deuda del PAMI que supera los 45 mil millones de pesos y demoras en fondos para obras públicas como el Procrear, donde la Provincia debió adelantar recursos propios. Aunque se define como un dirigente “dialoguista”, el gobernador advirtió que no tomará decisiones definitivas sobre nuevas reformas hasta conocer el impacto fiscal final. De este modo, la relación entre Tucumán y la Casa Rosada entra en una fase donde los gestos políticos del jaldismo aguardan una correspondencia económica que, por ahora, las planillas de coparticipación siguen negando.